"CUALQUIER UCI CON EQUIPAMIENTO ESTáNDAR, DEBERíA TENER LAS COLUMNAS DE GASES"

La evolución de los elementos conceptuales aplicados a la infraestructura de los hospitales es reciente comparada con la historia de la arquitectura que tiene varios siglos, con períodos, épocas y estilos que se pueden conocer ampliamente en la literatura específica de esta disciplina.

 

Dentro de este desarrollo, el diseño de los hospitales se ha enfrentado a nuevos desafíos, acorde a una mirada más centrada en los pacientes y sus familias; con una creciente evidencia científica en torno a resultados de pacientes relacionados con elementos de la infraestructura que son propios del diseño arquitectónico.

 

En este tipo de avances tecnológicos, la arquitectura hospitalaria mezcla perspectivas, variables y especialidades que interactúan y dan origen a múltiples proyectos, como lo son las “Columnas de Gases” de KLS Martin, quien desde hace más de 40 años ha sido nuestro proveedor de Lámparas Quirúrgicas, Lámparas de examen, Alta Frecuencia, Instrumental, entre múltiples productos de esa línea.

 

Cristián Cáceres, quien se ha desempeñado como Enfermero Clínico de la UPC del Hospital de Urgencia Asistencia Pública (HUAP - ex Posta Central) desde el año 2006 y es actualmente Coordinador general plan acción COVID-19 para la posta central, Presidente de la división de enfermería intensiva de la sociedad chilena de medicina intensiva y socio activo Asociación de Arquitectura y Especialidades Hospitalarias (AARQHOS), entre otras actividades, conversó a propósito de las Columnas de Gases y su impacto desde su instalación en la Unidad de Cuidados Intensivos de la ex Posta Central el año pasado.

 

Cáceres manifestó que desde el diseño de la UCI, siempre se planteó la posibilidad de instalar columnas dobles por el beneficio de tener una bomba difusión y también un sistema de monitoreo. “Históricamente era una condición de estándar poder contar con columnas con buena maniobrabilidad desde el punto de vista de los grados en torno al paciente”.

 

“Las columnas favorecen en el proceso de apilamientos de bombas de infusión e insumos clínicos asociados a lo que se usaba habitualmente. En la práctica, te permite cierta flexibilidad con respecto al acercamiento de todos estos equipos”.

 

Ha sido una experiencia positiva, comenta el enfermero clínico, y señala que es un adelanto tecnológico que no se tenía y que ahora se ha ido adaptando a las necesidades propias del uso que tiene un paciente. “En este caso, con los metros cuadrados que tiene cada box, tratamos de sacarles el mayor rendimiento. Hemos logrado la posibilidad de tener los puntos de red con un sistema de monitoreo de bombas de infusión y eso es un avance que nos permiten las columnas y su optimización en este tiempo de pandemia, tiempo que implica mirar desde afuera las cosas que están pasando.

 


Experiencia desde la infraestructura clínica y reflexión en torno a las características técnicas del diseño de las columnas.

 

El especialista dijo que tuvo la oportunidad de ser invitado a participar  en Asociación de Arquitectos de Infraestructura Hospitalaria (AARQHOS) luego de una inscripción y una evaluación de su currículum, lo cual facilitó enormemente la disponibilidad de poder conversar con expertos y poder tener acceso a información que no se tenía de otros centros y también conocer detalles desde lo más técnico, gracias a la cantidad de socios que participan en esta asociación que tienen larga trayectoria laboral en el mundo arquitectónico.

 

“Yo estaba desde el lado más clínico, pero ha sido muy enriquecedor además porque ARRQHOS tiene constantes actividades académicas, presentaciones de productos y nuevas tecnologías. Aquello es información que a veces no está disponible porque no existe el nexo para poder hacer una colaboración más interdisciplinaria. Ha sido fundamental ese apoyo para poder mirar la tecnología de las columnas”.

 

Con respecto al uso de las columnas en las diferentes Unidades Intensivas del país, Cáceres aclaró no poder ser vocero de todas las UCIS, pero señaló que estar en la división de enfermerías intensivas lo ha ayudado a levantar propuestas de diseño e implementación de proyectos arquitectónicos hospitalarios y de esa forma mostrar la tecnología utilizada en la ex Posta Central, la cual está al servicio de otros centros que están en procesos de planificación de nuevos edificios o nuevas remodelaciones.

 

El nexo con la asociación, comenta, permite difundir la información por el lado más científico de la enfermería intensiva. Lo que Cáceres desde su flanco ha hecho, es poder desarrollar esa temática mostrando tecnologías que para algunos hospitales son bien precarias, “pero que hemos podido asesorar desde lo práctico  mostrando para qué podrían servir las columnas”, indica.

 

“Eso ha funcionado con el hospital de Angol o el hospital Félix Bulnes que han visto la tecnología de las columnas ya instaladas. Es una buena oportunidad para ver cómo se operativiza algo que está más en el diseño arquitectónico”.

 

COVID-19 y el uso de tecnologías en la arquitectura hospitalaria

 

Las columnas  están radicadas básicamente en pabellones, box de urgencia-reanimación  y cuidados intensivos de urgencia y ahí es donde tienen su mejor performance, dice el enfermero clínico y  argumenta que dentro del equipo médico no existen objeciones con respecto a su funcionalidad ni a su uso en este entorno. “Ahora, la pandemia exige salirse un poco del ecosistema intensivo de urgencia e ir a explorar otros ecosistemas en unidades que no están habituadas ante este tipo de pacientes, por tanto la infraestructura y el equipamiento tampoco está habilitada para  atender a esos pacientes y se hace cierta acomodación práctica para tener a pacientes críticos en una unidad no UCI”.

 

“En ese sentido, las columnas requieren un nivel de espacios y de entorno que se presta mucho más para un entorno de cuidados intensivos y para el nuevo proyecto arquitectónico”, comenta Cáceres quien además enfatiza en el hecho de que “en el fondo, cualquier unidad de cuidados intensivos con equipamiento estándar, debería tener las columnas”.

 

Eso provoca que en tiempos de pandemia o no, el eje estructural de cualquier unidad de cuidados intensivos debería ser el ventilador, la cama clínica de intensivo, el sistema de funcionamiento y al menos una columna que pueda soportar principalmente el peso de las bombas de infusión y algún otro tipo de configuración de fondos de repositorios de insumos clínicos, etc.

 

Finalmente, reflexionando en torno a la crisis sanitaria que afecta a gran parte del mundo y en cómo los centros médicos y especialistas día a día luchan por utilizar la mayor y eficaz tecnología en hacer frente a la batalla contra el virus, Cáceres culmina argumentando que las columnas no es que sean esenciales para la pandemia, pero sí para las unidades de intensivo. “Es importante que donde se necesiten, deben estar”.